Pendón y pendoneta

Los pendones hoy en día son poco más que un instrumento de representación folklórica, que sirve para representar a un pueblo en romerías y actos e evocación popular, aunque no siempre fue así, su origen esta en la Edad Media como estandartes bélicos distintivos de las tropas que combatían, pues la batallas solían ser confusas y tenían mucha dificultad para diferenciar a las tropas enemigas. Los actuales pendones son herederos de aquellos estandartes, aunque no tan antiguos, la mayoría tienen su origen en el siglo XVII y XVIII.

Emblema "Amigos del Pendón Trobajo del Camino"

El origen del pendón de Trobajo se remonta a 1859 cuando el concejo del pueblo instituyo una comisión para la compra del paño, que estaba constituida por el cura párroco Valeriano Alonso Getino, y los vecinos Gregorio Fernández, Juan Guerrero, Pedro Centeno, Atanasio Martínez, José García, Miguel Guerrero y Santiago Gutierrez. En el año 1930 se renovó completamente, se compro un cinto nuevo (5 pesetas) y se pinto y compro vara nueva (24,60 pesetas), y también ganchos nuevos para colgarlos (5 pesetas). Solamente se sacaba los días del Corpus y del patrón Santiago, y hasta el siglo XIX se llevaba en romería en día de las cabezadas a la antigua ermita de San Isidro del Monte, hasta que esta se arruinó y la rogativa paso a hacerse en el santuario de La Virgen del Camino.

A mediados de los años 50 mas bien por dejadez, el pendón y la pendoneta desaparecieron, y sus telas acabaron formando parte de lámparas decorativas, actualmente solo se conserva el palo de la pendoneta. En el año 2.005 gracias al apoyo y movilidad de vecino Manuel Zapico, se recuperaron y hoy en día es el estandarte del pueblo, y lo representa en los actos y romerías tradicionales.

Los colores del pendón son el rojo carmesí, y el verde. El rojo es el color del reino de León, figura en su escudo heráldico y el en Pendón Real de León), es también el más apropiado para la guerra, en Zamora es tradición que cada banda de tela roja era un premio por una batalla ganada. El verde es el color del Islam, símbolo de la reconquista; en el siglo XV, Isabel la Católica concede a la ciudad de Zamora una banda de color verde por la batalla que ganaron para ella. Además también figura una cruz de santiago.

En la pendoneta además del rojo carmesí esta el blanco símbolo de la paz en tiempos de guerra o relacionados con el culto al sacramento, y en el centro bordada esta la venera de peregrinos.

Foto de 1890 de los pendones cruzando el puente de San Marcos.

Durante el 2.005, los estandartes han participado en varios actos, bajada y subida de La Virgen del Camino en procesión hasta la catedral, fiesta de las comarcas leonesas en Vegas del Condado, Centenario de la casa de León en Bilbao... El 20 de mayo de 2006 se ha recuperado la antigua romería de San Isidro con la participación de muchos pendones y una gran fiesta campestre.

El pendón de Trobajo esta formado por nueve franjas con 2 colores el rojo carmesí y el verde, la vara mide 9 metros, y la pendoneta esta formada por cinco franjas, cuatro de color carmesí y una blanca la vara mide 6 metros.

El antiguo pendón acompañando a la Virgen del Camino en la plaza de la catedral, Pedro Guerrero, José Fernández (Alcalde), Lorenzo Martínez y Secundino Fidalgo ( Presidente Junta vecinal)

Érase una vez, hace muchos años, pero que muchos años, en todos los pueblos del Reino de León, tenían colores, unidos en un palo largo. No eran de cualquier color, cada pueblo tenía los suyos, y... además, los querían mucho y le mantenían unidos y contentos. Si iban a la guerra "hala" todos detrás de sus colores. Como vieron que las guerras eran muy malas, los colores no volvieron nunca más a ellas.

Después aquellas gentes, que eran labradores y deseaban que el trigo naciera, ¿sabéis lo que hacían?, llevaban los colores al campo y como estaban contentos contagiaban su alegría a Dios, y las nubes echaban agua, entonces los trigos nacían y las gentes estaban felices y alegres. También los colores iban a las fiestas y bailaban con todo el mundo. "VENGA TODOS FELICES".

Pero la historia que os quiero contar, empezó hace años en Trobajo, una noche muy oscura, con una tormenta terrible de truenos y rayos. Las gentes se escondieron en sus casas asustados y muertos de miedo, pero como las tormentas pasan, ésta también paso. A la mañana siguiente por el pueblo se oía un murmullo de los vecinos ¿Qué ha pasado...?, resulta que los que había pasado era que la tormenta oscura había asustado a los colores, que desaparecieron y nadie nunca más supo de ellos. Las pobres gentes dejaron de estar felices y contentos al lado de los colores, no tenían ese punto de referencia para alegrarse; y así pasaron muchos años.

Años acá, un día por la tarde estaba la calle mayor llena de gente de Trobajo. ¿Sabéis que ocurría? Pasaba la Virgen del Camino por allí. En esto, a muchos de los que allí estaban les pregunto la Virgen: "¿ya no me queréis?, no os veo muy alegres". Unos chicos le respondieron: "es que hemos perdido los colores hace mucho tiempo, y por esos estamos aquí sólo mirando". Algo pasó dentro de aquellas personas que al día siguiente se pusieron todos a buscar los colores.

Mozos portando el Pendón, Años 40

Pasadas unas semanas, uno de aquellos chicos se encontró con un señor, era bajito, pero era el que mandaba, y le dijo que quería que volviesen los colores, él le respondió: "yo también y tengo los medios, venga, manos a la obra". Se empezó buscando los colores que eran, como hacía tanto tiempo casi nadie se acordaba. pero poco a poco preguntando a los mas viejos consiguieron saberlos. ¿Cuáles eran? El Rojo y el Verde.

Ahora que ya sabían cuales eran, tenían que buscar las telas. Una mujer costurera mandó cartas a ciudades lejanas para buscarlas. Todos contestaban pero no aparecían las que querían. Con todo esto, tuvo la suerte de que interviniera otra del mujer del pueblo que vio los colores en la ciudad más cercana LEÓN. Además del rojo y el verde decidieron que ellos querían poner parte de sus deseos y añadieron el color blanco símbolo de paz para desearla y llevarla por donde quiera que vayan.

Una vez los colores en casa las costureras y una mujeres del pueblo los cosieron para que estuvieran unidos y jamás se volvieran a perder.

Mientras tanto de un país lejano y de un árbol altísimo trajeron la madera para hacer el palo que llevaría los colores. Lo hicieron en Armunia. Ya todo preparado y terminado, un sábado por la tarde el parque de la iglesia estaba lleno de gente. Las campanas comenzaron a tocar y la música sonó como nunca, creando un ambiente cálido de primavera. Los colores se izaron al viento e impregnaron de alegría e ilusión al pueblo que tanto tiempo estuvo triste sin sus colores.

¡VIVA TROBAJO DEL CAMINO!

Manuel Zapico Gonzalez.

Inauguración del nuevo Pendón y Pendonta de Trobajo del Camino, 30 de abril de 2.005