Bodegas

El origen de la bodegas en Trobajo es muy reciente mas bien lo podíamos situar a finales del siglo XIX, concretamente después de 1.888, año en que se declaró la plaga de filoxera en León y obligó a cambiar o injertar las cepas con la vides americanas que eran inmunes a la enfermedad. Antes de estas fechas (ni en el catastro del marques de la ensenada, ni el diccionario geográfico Madoz) no aparecen catalogadas las bodegas en ningún censo.

Casi todos los vecinos del pueblo tenían alguna viña y bodega para obtener vino, para el consumo familiar generalmente, pocos lo utilizaban para comerciar pues el vino de Trobajo no tenia fama de ser un caldo de calidad, y no era fácil colocarlo en los mercados, además durante el siglo XIX la taberna del pueblo se servía de vinos de fuera, concretamente de Toro y de Valdevimbre.

Las cepas exigían un gran cuidado. Había que "alumbrarla" retirar la tierra de la cepa con la azada para recoger mejor el agua del invierno y la primavera, eliminar las malas hierbas, hacer dos podas anuales una en diciembre y la otra en febrero, y cada cinco años abonar con estiércol.

La vendimia comienza a finales de septiembre, primeros de octubre. La uva se recoge en "cestas" o "talegas" de mimbre en los que se traslada a la bodega. Una vez allí la uva se pisa y el mosto se lleva a las vasijas de fermentación, allí se convierte en vino.

La bodega es el sitio ideal para la elaboración y la conservación del vino a una temperatura constante de 8ºC a 12ºC. Además se utilizaban para la conservar la matanza, otra función de la bodega era la de lugar de reunión para celebrar algún acontecimiento como la compra o venta de algún animal o apero importante, la matanza del cerdo,... en los que los alimentos siempre iban acompañados de buen vino.

En los lugares en los que la bodega no forma parte de la propia vivienda como en Trobajo, se buscaba un lugar próximo al casco urbano para su emplazamiento buscando zonas altas y con algo de pendiente para facilitar su construcción, la inversión para hacer una bodega era mínima pues era excavada por el propietario y su familia en las épocas en que no era posible otro trabajo en la agricultura. Para la construcción de las bodegas se requiere la existencia en el subsuelo de una capa impermeable de arcilla muy compacta, homogénea y consistente, con un espesor superior a los 10 ó 12 metros, para que no se filtre el agua.

La construcción de una bodega comenzaba con un replanteo sobre el terreno por un maestro albañil o persona con alguna experiencia en la construcción de bodegas, en el que se fijaban las líneas generales de la excavación, la operación de la excavación se hacía con picos o piquetas que habían de manejarse a dos manos, dejando la piquetilla los trabajos de refino. Cuando se comprueba la dureza que presentan las paredes se puede pensar la dificultad que tenía que ser picar una bodega, sin embargo, dada la humedad de las arcillas cuando forman una masa grande, hace que se pueda picar más fácilmente. Estas arcillas al ponerse en contacto con el aire se van endureciendo. A la vez que empieza a escavarse la galería principal abovedada se comenzaba también la de los ventanos que son comunicaciones con el exterior a modo de chimeneas, cuya finalidad es la de favorecer la ventilación y con ello evitar humedades y eliminar los gases procedentes de las fermentaciones.

En Trobajo se localizan cuatro zonas con bodegas ambas en laderas que facilitan la excavación, la primera y donde se concentran la gran mayoría es en "La Raposera", subiendo una cuesta detrás del parque de la era, allí localizamos mas de 30 bodegas, la mayoría remozadas al mas estilo tradicional conservando sus fachadas con canto rodado, pero otras muchas arregladas con poco gusto, incluso añadiéndoles edificaciones exteriores. La segunda en "el frontil" o "los arenales", al margen derecho del cuesta del cementerio donde hay 4 bodegas, la tercera serían las bodegas que están en la carretera general en su margen derecha. y al cuarta zona es "Los Guindos" es la parte de arriba del colegio Trepalio, hay solo hay cinco bodegas. Durante la guerra civil muchas de ellas sirvieron de refugio a algún "rojo" y también como almacén de armas, incautándose en el 37 un arsenal en una de ellas por la guardia civil.